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Historia
Macharaviaya Conjunto Histórico Artístico
La Familia Gálvez de Macharaviaya
Salvador Rueda
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A partir de una antigua alquería árabe, Macharaviaya fue fundada como villa en 1572, y de esa alquería tomó el nombre de 'Machar Ibn Yahha' (cortijo del hijo de Yahha), que en la actualidad conserva prácticamente la misma fonética. La expulsión morisca trajo como consecuencia el despoblamiento de la villa, y parece ser que no hubo en ella una repoblación en toda regla como en tantos otros pueblos de la zona.

La prolongada decadencia que vivió Macharaviaya en todos los órdenes - sobre todo en el poblacional durante mucho tiempo, dio un inesperado vuelco con la aparición en la pequeña localidad de la familia Gálvez, que le dio un sorprendente impulso económico en el siglo XVIII. Durante toda esa centuria y parte de la siguiente la villa gozó de una inusitada prosperidad económica, a la vez que era visitada por los personajes más influyentes de Málaga, que se acercaban hasta Macharaviaya para estrechar lazos con los Gálvez.

Durante esa época se levantó una nueva iglesia sobre la que había anteriormente, fue creada la Real Fábrica de Naipes, un Banco Agrícola y se inició la conducción de agua potable. El despegue económico -a expensas de los Gálvez- fue tal que el pueblo empezó a ser conocido también como 'el pequeño Madrid', sobrenombre sin duda excesivo pero que confirma la bonanza económica de aquella época.

Con la aparición de la plaga de la filoxera llegó la decadencia, como en casi toda la Axarquía, de la que el pueblo empezó a salir hace algunas décadas al haberse convertido en refugio de numerosos artistas que lo eligieron como residencia, sin duda para poder entregarse a la tarea creativa con entera tranquilidad. También ha aparecido un turismo residencial estable, que ha contribuido en gran medida a recuperar muchas de las antiguas viviendas que se encontraban desuso y medio derrumbadas.

 


Macharaviaya Conjunto Histórico Artístico

La Dirección General del Patrimonio Artístico y Cultural del Ministerio de Educación y Ciencia, en 2 mayo de 1977, incoó expediente a favor de Macharaviaya (Málaga), para su declaración como Conjunto Histórico Artístico.

La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en el informe emitido con arreglo a las disposiciones vigentes sobre el mencionado expediente, mencionó que el citado conjunto reúne méritos suficientes para mencionar dicha declaración.

La declaración se recoge en el Real Decreto 417/1083 de 12 de enero, BOE nº 55 de 5 de marzo de 1983.

 


La Familia Gálvez de Macharaviaya

La familia de los Gálvez dio a España cinco hijos ilustres: José, sus hermanos Matías, Antonio, Miguel y el hijo de éste, Bernardo, en el siglo XVIII,. 

  Don José de Gálvez (1729-1787) fue un afamado abogado que, de alcalde de Casa y Corte, pasó a ser de Visitador General de la Nueva EspañaMinistro del Consejo de Indias. A de aquí su actividad honda y reformista, se desarrolla en dos escenarios: en México como Visitador y en España como Ministro de Estado del Despacho Universal. A la Nueva España fue con amplias facultades, con objetivos muy concretos, especialmente tocante a la real hacienda. Saneó las arcas públicas, combatió el fraude y el contrabando, corrigió los fallos de las aduanas de Veracruz y Acapulco, estancó el tabaco, e impuso nuevos impuestos aumentando notablemente las rentas reales. Otro aspecto de su misión se centró en el ejército y las defensas. Organizó a la tropa y promovió la creación en el norte de presidios y la nueva demarcación de la Comandancia General de las Provincias Internas. A él se debe la remisión de expediciones a la Alta California (Portolá y Fray Junípero Serra) en el año de 1769 que daría lugar a la fundación de San Diego y Monterrey en California. Durante su estancia en México tuvo lugar la expulsión de los jesuitas, tarea que le cupo cumplimentar. Vuelto a España y nombrado Secretario de Estado, impulsó un amplio programa de reformas personificado en el establecimiento del comercio libre y el régimen de Intendencias. Don José fue también el primero que sintió la necesidad de contar y recopilar toda la documentación referida al Nuevo Mundo en un solo repositorio.

Don Matías Gálvez (1717-1786) destacó como capitán general de Guatemala y presidente de su Audiencia y como Virrey de la Nueva España. En Guatemala combatió con éxito los asentamientos británicos centroamericanos. En su corto período de virrey novohispano realizó obras de urbanismo en la capital, que dividió en cuarteles, y favoreció la restauración del Castillo de Chapultepec (México). Apoyó el desarrollo de la Academia de Bellas Artes y la publicación de La Gaceta de México. A él cupo organizar el Banco de San Carlos, dependiente del Banco de España.

El hijo de don Matías, D.Bernardo de Gálvez (1746-1786), militar de profesión, tuvo una extraordinaria hoja de servicios. Participó en la Guerra de Portugal, estuvo destinado a la frontera mexicana y combatió a los apaches. Formó parte de la expedición fracasada contra Argel, en Africa, que comandó O'Reilly, y perfeccionó su formación militar en Francia. En 1777 fue designado gobernador de Luisiana por el rey Carlos III, quien había decidido reforzar nuestras posesiones en el área de la desembo-cadura del Misisipí, y una vez ratificada la alianza con sus primos los Borbones de Francia declarar la guerra a Inglaterra que en aquellos momentos trataba de evitar el levantamiento independentista de sus trece colonias en Norteamérica. Los ingleses por aquel entonces no solo habían arrebatado a España Menorca, Gibraltar y La Florida, sino que pretendían encontrar por el norte del Canadá un pasaje que les condujera al Pacífico noroeste para así posesionarse de la Alta California. Don Bernardo sostuvo una inteligente política para afianzar el sur del continente norteamericano en manos de la Corona española: atrajo a los indígenas del área y reclutó colonos canarios y malagueños de la Axarquía y con ellos fundó las ciudades de Galveston, Nueva Iberia, Valenzuela y Baral. También consiguió prerrogativas del tesoro real para preparar una armada en los márgenes del Misisipí, pero falto de fondos usó el dinero recolectado en Axarquía, su patria chica, para erigir la torre que le faltaba a la "manca" catedral. Luego atacó a los ingleses conquistando Mobile y Pensacola rescatando a La Florida. De este modo Gran Bretaña quedaba eliminada del territorio norteamericano desde la costa este (al independizarse las trece colonias) y por toda la margen sur del continente. Así la frontera española en Norteamérica se volvió transcontinental, gracias en parte al empuje y valor de don Bernardo Gálvez, a quien el rey concedió más tarde el virreinato de Nueva España.

Don Miguel de Gálvez (1725-1792), fué uno de los mejores juristas y diplomáticos del momento. Alcalde de casa y corte durante cuatro años, miembro del Cuerpo Jurídico Militar, Asesor interino de la Casa Real. Como ministro togado en el Consejo de Guerra acomete importantes reformas, algunas de ellas asistenciales, como la creación de un Monte Pío para ayudar a las viudas y huérfanos de militares. En 1776 es nombrado regidor perpetuo en el Consejo de Málaga por su participación en la creación del Montepío de cosecheros, y por participar en la dirección de las obras que se realizaban en Málaga en la época, como el desarenado del río Guadalmedina. Entre sus muchos cargos destacan fué Gobernador dela Junta del Montepío Militar, Presidente dela Real Academia de derecho patrio, Público y Práctica de Tribunales, Ministro de la Real Junta de Correos, Superintendente General de Penas de Cámara del Real Fisco de la Guerra, Ministro Plenipotenciario en la Corte de Berlín y en Rusia, donde abrió un nuevo mercado para los vinos malagueños ante la Corte de la emperatriz, Catalina La Grande, ademas de informarse sobre la intencionalidad expansionista de la emperatriz desde Alaska a la costa oeste de América, la Alta California territorios españoles.

Don Antonio de Gálvez, (1728-1792), Capitan de milicias fué nombrado administrador general de Canarias en uno de los viajes a las islas fué hecho prisionero por corsarios marroquies que al conocer su alta graduación y caballero importante en la Corte y ante su insistencia fué recibido por el Sultán ante el que intercedió para que cediesen las hostilidades entre Carlos III y el Sultán Sidi Mohamed. Posteriormente, el Coronel de infantería Antonio de Gálvez es nombrado Comandante General del resguardo de la Bahía de Cádiz, administrador del Puerto de Cádiz, destino desde el cual fomentó las relaciones comerciales con los paises africanos.

 


Salvador Rueda

Salvador Rueda nace un 2 de diciembre de 1857 en la localidad de Benaque pedanía de Macharaviaya. Hijo de una humilde familia, autodidacta, su escuela fue la naturaleza que lo redeaba. Aprendí "administración" de las hormigas - decía Salvador Rueda-; "música", oyendo los aguaceros; "escultura" buscando parecido a los seres en las líneas de las rocas; "color", en la luz; "poesía", en toda la naturaleza".

Considerado como un antecesor del modernismo español, la obra de Salvador Rueda se caracteriza por el predominio del ambiente andaluz, el culto a la palabra, la musicalidad y el colorido de sus versos. Sus composiciones, llenas de lirismo tienen una gran potencialidad cromática. Dominando el metro clásico del soneto, también tiene pequeñas composiciones líricas, las coplas, que enlazan con las que más tarde producirá Antonio Machado. Su extensísima obra está compuesta por novelas, relatos cortos, prosas costumbristas, teatro y poesía.

LA LAMPARA DE LA POESIA

Desde la frente, que es lámpara lírica, desborda su acento
como un aceite de aroma y de gracia la ardiente poesía,
y a los ensalmos exhala cantando su fresca armonía,
vase llenando de luz inefable la esponja del viento.

Rozan los versos como alas ungidas de lírico ungüento
sobre las frentes, que se abren cual rosas de blanca alegría;
y un abanico de ritmos celestes el aire deslía,
cual si moviera sus plumas de magia de Dios el aliento.

Vierte en el aire la lámpara noble sus sones divinos,
que goteantes de sílabas puras derraman sus trinos
desde el tazón del cerebro de lumbre que canta sonoro.

Y revolando las almas acuden de sed abrasadas
como palomas que beben rocío y ondulan bañadas
en el temblor de la fuente sube del verso de oro.

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